viernes, 13 de julio de 2012

Miguel Soño...


CAPÍTULO VII ÚLTIMO CAPÍTULO

Miguel, se fue haciendo mayor; estudió en diferentes lugares medicina, artes de la guerra, navegación, naturaleza, arte, incluso rimó en cuaderna vía, leyó entre otros a Gonzalo de Berceo y algunas de sus obras, por ejemplo, “Los Milagros de Nuestra Señora.” Navegó poniendo en la práctica lo aprendido, luchó en algunas batallas o escaramuzas entre señores o revueltas de campesinos; también supo de legalidades y gestiones pues, acompañó a los corregidores y para saber como se resolvían y poner en practica la medicina, en la que se instruyó, colaboró con médicos que conocía o habían sido sus maestros.
Al finalizar su ajetreada juventud, ya con la veintena de años, optó por enrolarse a bordo de las naves para la conquista de Sevilla; era menos duro, o eso creyó él,  que la milicia a pie. Una fecha que no olvidaría, 1248. Sus sueños se estaban convirtiendo en realidad…
  
EL CANTAR DE MIGUEL

Miguel soñaba despierto, cual osado aventurero,
ganador de mil batallas, invencible caballero,
Deliró mares perpetuos, tormentosos devaneos
y en la posada paterna, servía de mesonero.
Atendían mercaderes, asimismo, marineros,
servíanles odres de vino a cambio de los dineros.
Embelesado escuchaba,  juglarescas aventuras,
pesadillas que en las noches, perturbaban su cordura.

Y Miguel sigue soñando. Figuró ser artesano,
carpintero de chalupas que imaginó tripulando.
El vástago sigue creciendo, mil oficios ansiando,
ya curtidor, alfarero, ya armador, ora estudiando.
Imaginó en su cabeza, mil sueños incontrolados.

Y haciéndose ya mayor, fue menester dar el pase
y trocó todos sus sueños en concretas realidades;
partirá hoy de su villa embarcado en férreas naves.

Y conquistaron Sevilla, tornó Bonifaz laureado,
fue vencida en varios meses de un asedio prevenido.
De quien fuera bien nacido, el triunfo está logrado,
almirante fue nombrado, aquel burgalés aguerrido.

Rompiéronse las cadenas que en escudos y blasones,
quedaron por siempre tallados en templos y torreones.
Mientras, Miguel ya soñaba con el barrio do vivía,
en el descanso, siendo hidalgo, y en tranquilas alegrías.

Trovadores y juglares, loamos  gestas valientes,
en posesiones de reyes, pregonándolo a las gentes,
alegóricos romances, leyendas o ensoñaciones,
que aquel niño, muchas veces, fantaseó en ilusiones.
Ensueños que Miguel tuvo en aquella villa aforada,
murallas y construcciones, tanto como el rey soñaba,
Alfonso VIII lo dijo, creyóle el rey Santo, Fernando.
Todos ellos vivieron lo que en principio... soñaran.

CONTRAPORTADA

Contraportada del Libro Miguel soñó…
  
Miguel soñó..., es un relato corto que se desarrolla en San Vicente de la Barquera desde el año 1.237, en un recorrido histórico de poco más de una década, veintisiete años después de  la concesión del Fuero y ya comenzado su cumplimiento a todos los niveles.

Ésta es una lectura para todas las edades, con episodios de aventuras, historia e incluso, recuerdos de algunas vivencias de nuestra niñez, reflejando y describiendo algunos lugares y experiencias; acompañado por unas ilustraciones al máximo detalle, avivando la imaginación y situándonos perfectamente en ese entorno medieval. Estos dibujos cuentan la narración por si mismos y aún, con más pormenores; requerirán por tanto ser observados con atención.

Finaliza esta narración con el poema “El cantar a Miguel”, recoge en tan solo treinta y dos versos todo el texto de la historia, un canto a la sensibilidad e inspiración que partió de otro de los cuatro creadores de esta obra.

Miguel, nuestro protagonista, es un niño de diez años recorriendo lleno de sueños la realidad de nuestra villa en pujante desarrollo social. Un muchacho soñador, inquieto y observador. Se hizo mayor consiguiendo muchos de sus sueños, encabezando esta historia inmerso en uno de ellos. Una aventura guerrera donde participaron muchos de los habitantes de San Vicente de la Barquera, a bordo de sus barcos y combatiendo como él en la reconquista de Sevilla.

Este ejemplar está encuadernado artesanal y cuidadosamente, casi en maneras medievales, en un papel que hace recordar aquellos tiempos o, que tan solo se haya en incunables y láminas de esas épocas. Es un trabajo a conciencia y con conciencia, contribuye a trasladarnos a la época vivida por Miguel.

Culmina y comienza la historia allá en el año 1.248...


Textos: Ángeles Sánchez Gandarillas
Ilustraciones: J. R. Lengomín
Versos: Flor Martínez salces
Diseño, impresión y  encuadernación: Nieves Reigadas Noriega

4 comentarios:

  1. Gracias Lines por compartir con nosotros este enriquecedor relato y gracias a los colaboradores que han aportado a este relato un trabajo estupendo
    Un dispendio de creatividad y esfuerzo.
    Nos quedamos con pena al despertarnos del sueño de Miguel...

    ResponderEliminar
  2. La presencia de cambareros en la costa impidió ayer a estos humildes crustáceos salir la seguridad de su priedra. No queríamos faltar a nuestro comentario semanal...gracias Lines por escribir tan "bonito" y ser capaz de transportarnos al medievo de manera amena e instructiva. Hasta pronto.
    Los Cámbaros.

    ResponderEliminar
  3. ¡Ay ué pillines!, claro, claro, ahora ya sé quienes sois.
    Gracias por vuestros halagos, no hice más que colaborar con otros pocos como Lengomín, Nieves, Flor, otras perosnas a las que no he solicitado permiso para nombrarles, pero que siempre me han ayudado en las pesquisas sobre la historia y las costumbres de San Vicente. Agradezco a los mayores que me hablaron de lo que les contaron sus abuelos, a los que sacaron a relucir documentaciones y archiovos, a los estudios de historiadores y sus publicaciones, a los que me ayudaron a patear las zonas donde permanecen construcciones de siglos, etc. En fin, todos somos un poco Miguel, todos somos San Vicente y todos somos y seremos parte de la historia.
    Gracias. Lines

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Lines, un bonito comentario para el capitulo final, y a partir de ahora a seguir soñando e imaginando que sin duda conseguiremos que alguno de nuestros deseos se hagan realidad.
      Los Cámbaros.

      Eliminar